De las Mitologías Actuales

 

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Sergio Zenteno brinda con FOLIO una crónica de lo que él considera actual y vital en la cultura y sociedad. Color local, comentario, anéctodas y observaciones.

 

De las Mitologías Actuales

Crisis en la red

Lo más reciente es Facebook y su aprieto -legal y moral- en relación a la diseminación y venta de datos y estadísticas personales de millones de personas, patente traición a la confianza que le otorgamos a FB y otros proveedores de servicios cibernéticos, que es parte cotidiana de nuestras vidas. Estos servicios y aplicaciones obviamente no son gratis, pagamos con nuestra privacidad, datos personales, y todo es utilizado para vendernos productos, así como para determinar un estado de cosas en el ámbito de la política, opinión publica y percepciones comunes.

Facebook y Google registran casi todas nuestras actividades: mensajes privados, viajes, fotos, itinerarios, búsquedas en la red, videos vistos, qué compramos, dónde estamos, cuando nos trasladamos, etc, y lo hacen para ofrecernos un “mejor y mas especifico ambiente publicitario” según ellos, pero sigue siendo big brother que todo lo ve.

En notas recientes de prensa (marzo 29-18), se anuncia que Cambridge Analytica, que trabajo en conjunción con Facebook, se retira de México, en dramática huida, tras revelarse que el operador digital planeaba influenciar las próximas elecciones a favor del PRI, como seguramente se favoreció a Trump. En otras palabras, los procesos electorales alrededor del mundo son rutinariamente determinados, cinchados cibernéticamente.

La elección de presidentes y políticos se ha hecho un juego exacto y ha dejado de ser un proceso democrático, nada se deja al azar, hay demasiado de por medio: fortunas, inversiones, guerras, ocupaciones. 

Salto cuántico con red.

En general la red ha significado un empoderamiento en la sociedad, ha significado la posibilidad de estar más conectado, de poner ideas y propuestas en campo de prueba, verdaderamente la posibilidad de cambiar el mundo.

Desgraciadamente no todo es altruismo, humanismo y buena onda. A medida que el planeta se hace un sitio más peligroso, es importante para los grandes poderes tener un mayor control de las poblaciones y de los individuos, a menudo con el pretexto de salvaguardar la seguridad nacional.

En ese sentido Facebook y Google son una extensión del estado. Silicon Valley, una vez la promesa de lo alternativo e innovador, se convierte en big brother.

Ya no es el internet que revolucionó el mundo sino un fenómeno y una herramienta que hay que manejar con cuidado y precauciones.

Estrellas al vapor

Casi a diario surgen astros mediáticos, ya sea por lo risible o genial de sus propuestas, o porque sus manerismos o punto de vistas hacen eco en tendencias y sensibilidades de actualidad. Surgen personajes que se hacen famosos -o piensan que lo son-  por ser desagradables, por ser provocateurs, su técnica es el shock.

Al elevarse el umbral de lo que nos entretiene, los nuevos astros mediáticos apelan a actos y espectáculos extremos, como le parkour, sexo en monumentos o recintos sagrados, selfies peligrosos, y el curioso caso del Pirata de Culiacan, cuya práctica era desafiar y provocar a los más altos felones de México, lo que lo llevó a las últimas consecuencias. 

La idea es hacerse famoso por 15 minutos, diría Andy Warhol.

Decididamente existen visionarios con aparente acceso a información importante y privilegiada. Algunas de las lecturas más interesantes y reveladoras son de autores o periodistas sumamente independientes, lo que no le conviene al sistema o a la gran prensa corporativa; de ahí el término “fake news”, con lo que en muchos casos se quiere ridiculizar o desacreditar aquellos contenidos contrarios o alternativos a los guiones oficiales en todos los tópicos.  No es fácil discernir la verdad, cuando la verdad en si no es tan importante como crear percepciones y pantallas.

Los medios informáticos, tanto convencionales como alternativos, aman el sensacionalismo, las nuevas caras y personalidades carismáticas. La compulsión es llevar todo al extremo La modernidad es realmente una maquiladora de mitologías actuales, en una era en que nos aburrimos rápidamente. 

Esto aparentemente constituye la descentralización de la cultura, que un individuo puede ser creador y diseminador, expendio. Libros enteros pueden ser publicados en la red y jamás ser leídos en papel, el CD es cosa del pasado. bancos de moneda virtual, cryptodinero, bitcoin, etc, pretenden suplantar los sistemas monetarios convencionales. el advenimiento de los sex dolls, promete darnos los gustos de una novia o amante sin las complicaciones de una relación “in the flesh”.

El negocio de Mark Zuckerberg está en tela de juicio, en el corazón de esta revolución digital e informática yace el peligro de que nuestra identidad que sea expuesta y mal usada, nuestros mensajes privados (inbox) son de-construidos y ordeñados por sus metadatos. Cada persona es una figura algorítmica, y tiene valor comercial, y siguen nuestros movimientos a través de aplicaciones de uso diario. Estamos bajo el ojo omnipresente del líder monolítico y absolutista que anunció George Orwell.

Está por verse si esta revolución en información y conocimiento puede darnos un mundo feliz, un mejor mundo, o si simplemente se está gestando un mercado global más eficiente, con ofertas comerciales específicas a cada persona del mundo.

Pero quizás la maquila de personalidades, a la Kardashian, es lo menos interesante del internet. Para artistas y conceptualistas definitivamente las nuevas aperturas en multi-medios y su difusión son verdaderamente un campo fértil y abierto. Lo mejor aun no se ha visto.

También para críticos sociales y “whistleblowers”, tan es así que recientemente le han quitado el internet a Julian Assange en su exilio en Ecuador.

Se abre la posibilidad de difundir verdades, pero existen mecanismos que lo aplacan.

 

archivo del autor: http://plexmexico.com/author/sergio-zenteno/

 

 

 

 

 

 

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