AMLO, ya no está norteado

 

Por: Raúl Mayo Castro

Escritor, periodista y docente. Originario de Villahermosa, Tabasco. Egresado de la carrera de Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG). Cuenta con tres libros de relatos publicados en Jalisco. Actualmente radica en Ensenada, Baja California, donde se incorpora con naturalidad al cuerpo docente y a la actividad periodística, mientras prepara un par de trabajos novelísticos.

e-mail: ilimite@hotmail.com

 

 

 

 

No es lo mismo: aquel López Obrador perdido en el norte del país, durante su primera elección presidencial… que 12 años después. A diferencia del sentido original de la frase de Dumas, en relación al desgaste de los tres mosqueteros, en este tabasqueño, el tiempo tiene un comportamiento distinto, irritable para sus adversarios. El paso del tiempo se ha convertido en su principal y más sabio operador político.

El norte se ha abierto al morenista, y con respecto a México, ya no quedan más fronteras que conquistar. Su objetivo ahora, debe centrarse y concentrarse en no aflojar el paso. Siendo justos, al beneficio del tiempo, Andrés Manuel le ha sumado su asombrosa capacidad de resiliencia, su prodigioso equilibrio ante el vértigo; dotes que más de una vez ha puesto de manifiesto, cuando todo parece perdido.

Para hacer un análisis objetivo, no importa si estamos a favor, en contra o si somos indiferentes al candidato presidencial de Morena, hay que reconocer en él, a un caso inédito de ejercicios de aguante y de paciencia; dos elementos que ya son una amalgama, desde donde construye la laboriosa tejedumbre de su capital político. Su hazaña fue mayor que la del caballo blanco del corrido, pues éste salió un domingo cualquiera de Guadalajara, mientras que el pejelagarto, como todos sabemos, tiene sus años en esto, no se le ve cansado y eso que viene desde el sur a trote despacio.

Andrés Manuel no se encuentra norteado, ni tantito. En contraste con campañas anteriores, ha conseguido levantar su imagen en el norte del país., Los niveles de receptividad y posicionamiento en estados como Chihuahua, Coahuila y Tamaulipas, le son ampliamente favorables. Este domingo 15 de abril estará en Ensenada, Baja California, donde los indicadores muestran que la gente lo espera y seguramente se volcará hacia él.

Hay un par de elementos que deben ser dignos de consideración: el peje gobernó con un enorme porcentaje de aprobación la gigantesca y complicada Ciudad de México (antes DF), además, a pesar de su larga trayectoria política

y navegando en aguas infestadas de poderosos tiburones, nunca le ha sido comprobada la comisión de algún desvío de recursos públicos.

La gente de a pie (entre las que me incluyo) tiene una predilección por las causas perdidas, en este caso, esa predilección sumada a la potencia de las injusticias y al desgobierno de las dos fuerzas políticas dominantes del país, han transformado la campaña de Andrés Manuel, en una causa ganada.

La lógica simplista, después de tantas promesas incumplidas del PRI y del PAN, indica que a López Obrador ya le toca, podrá ser simplista, pero no deja de ser lógica. La gente tiene sentido de culpa por no haberle apoyado con todo desde antes. Bajo este esquema, históricamente se han construido exitosas operaciones políticas.

Por supuesto, nadie sabe con qué van a salir sus adversarios, no se quedarán en calidad de espectadores. Vienen toda suerte de acometidas y zarpazos; ataques altisonantes, furibundos y desmesurados. AMLO es la piedra en el zapato del sistema, es el candidato reincidente, el conquistador del sur y del centro del país, y para desatino de sus oponentes, ya no está norteado…

 

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Fotografía de portada: CC-0

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